el primer beso

ella ni siquiera le gustaba demasiado, pero con 14 años la posibilidad de darse besos y tocarse con alguien era demasiado tentadora como para ponerse exquisito. la conoció en el viaje de fin de curso, era la chica más descarada del otro colegio, y allí, entre las nieves, surgió el amor… o lo que fuera. después del viaje quedaron para ir al cine, y mientras en la pantalla buscaban a susan desesperadamente, se dieron el primer beso. no lo podía creer... labio con labio!! y lengua, y campanilla!! no podía determinar si aquella sensación era agradable, aunque tenía claro que le resultaba muy excitante, eso seguro. toda la maldita película en completa erección. una fuerza primaria, irreductible, hasta el punto de que lo empezó a pasar mal. la presión se trasladó a los órganos internos, asentándose en el estómago con un dolor punzante. cuando por fin se encendieron las luces ya tenía todas las tripas revueltas. intentó disimular su malestar haciéndose el hombre, a pesar de sus 14 años, aunque los tonos cutáneos de su rostro, entre el morado y el verde manzana (esas que hacen crunch al hincar el diente), eran imposibles de ocultar. “¿te encuentras bien?” preguntó la chica. “sí, sí, es que todavía estoy consternado por la película. me ha emocionado mucho”. ella arrugó ostensiblemente la nariz, un gesto que sólo puede indicar dos cosas: extrañeza total o que estás oliendo a mierda. dada la calidad interpretativa de madona en aquella peli podría ser una reacción válida en cualquiera de sus acepciones. se despidieron con una prolongación de besos que le resultaron interminables. ya tenía un mal cuerpo absoluto. en el autobús, de vuelta a casa, se enganchó a las asas del techo intentando mantener la compostura. no sirvió de nada. en un frenazo brusco sintió el asqueroso recorrido del vómito por dentro, casi desde la punta de los pies, en imparable ascensión. como el bus estaba lleno de gente, instintivamente cerró la boca, hasta que los carrillos se le hincharon como si estuviera tocando una trompeta imaginaria. verde-crunch, ojos en órbita, los mofletes inflados hasta no poder más, con dificultades para mantener el equilibrio... era todo un espectáculo ver al pobre chico, la verdad. en la primera parada, nada más abrir las puertas, salieron a la calle su vómito y él (por este preciso orden), y después de limpiarse en precario con un kleenex, se sentó a coger aire en un banco. había sido su primer beso, la primera ocasión de tocarse en serio con un chica. su primera vez…. “joder. empezamos bien!”, llegó a decir en alto, mientras se registraba los bolsillos en busca de monedas para el próximo autobús.

47 comentarios:

  1. repitió? después de la experiencia... esta sí es de las inolvidables.
    Las primeras veces tienen tantos defectos como expectativas, un alivio que con la práctica se solucionen aquellos.

    Feliz lunes!

    P.D. la peli un horror.

    ResponderEliminar
  2. Inolvidable sin duda.

    Me fascinó como la ternura fluye plácidamente en este texto.

    me gusta.

    ResponderEliminar
  3. Pobrecico mío! si hasta vomitóal final jajajajajjaj

    Pues esmuy tierna la historia eh?, vamos, a mi me lo ha parecido...

    Besicos

    ResponderEliminar
  4. un primer beso inolvidable!, sin duda. bonita historia y ... muy tierna.
    los primeros besos deberían ser deliciosos, o raros... suerte que luego vendrán muchos más, y con práctica, todo es distinto.

    _besos

    ResponderEliminar
  5. Joder... en este caso, no vendría mal utilizar el sistema de puntuación usado en la modalidad de saltos de trampolín (y en otros muchos), en los que las puntuaciones más bajas y más altas se desechan... no deberíamos tener en cuenta ni los primeros besos ni los últimos...

    Saludos

    ResponderEliminar
  6. La verdad es que después de ver la foto. Hasta a mí me da "repelús" pensar en un beso... ¡¡Qué grima!!

    ResponderEliminar
  7. jejejeje, desde luego Raúl, cómo me gustan tus relatos. Este concretamente no será autobiográfico, no??? porque el pobre chico iba como una locomotora a punto de estallar, jajajja.
    En serio, me ha encantado. Me he divertido mucho leyéndote esta mañana de lunes lunero cascabelero.
    Besitos.

    ResponderEliminar
  8. Fantástico, Raúl (!)

    ResponderEliminar
  9. buenas :
    pues entre la chica que no le terminaba de gustar, la peli y la "emoción" del momento es lógico lo que le pasó verdad? aunque yo de "emociones" no entiendo

    quiero más cuentos!!! :)))
    voy a seguir cotilleandote

    ResponderEliminar
  10. Que lástima de chiquillo! Vaya un mal rato...

    Buen cuento!

    ResponderEliminar
  11. UY LOS 14....jejeje esa historia me suena, pero quitando el vómito claro...el pobre! pero seguro que despues, pensandolo bien...sonreía.

    fué Raul a los 14? jejee

    besos

    ResponderEliminar
  12. jajaja pues vaya putada! pobre chiquillo!;)
    salu2

    ResponderEliminar
  13. esa vomitera ... si es que se endrogominan con ná... chiquillos!!

    xD

    ResponderEliminar
  14. lindo! tão...autobiográfico,
    e tão geográfico, cinematográfico!

    como campainhas que tocam por dentro, ui...

    senti as campainhas a soarem te no corpo até serem assim...

    sinos de igreja :)

    ResponderEliminar
  15. onde diz geográfico era antes...

    radio

    gráfico :)

    ResponderEliminar
  16. ¡Dios, qué asco! Mi primer beso no fue maravilloso, pero al menos no vomité. Pobre muchacho. ¿Y no vomitaba cada vez que la veía, como el muñeco de South Park? Se me está poniendo mal cuerpo. Lo dejo.

    ResponderEliminar
  17. De verás?!!!
    Es para no olvidarlo...
    Prueba superada..después de todo.

    ResponderEliminar
  18. es un cuento demasiado divertido para ser cierto, con autobús y todo, me encanta. Una historia para usar el Primperan de por vida!!

    ResponderEliminar
  19. inolvidable, tierno y sobre todo inocente, es el primer beso y deja mucho suenos muchos.

    perdon por mi ausensia es que estoy fuera.

    te abrayo y te felicito por un post tan bonito

    ResponderEliminar
  20. me suena a autobiografía.je
    la valoración final sería positiva, sino este chico ya no se dedica a los preliminares..
    Besicos, sin lengua..puag

    ResponderEliminar
  21. Aparte del relato de adolescencia, me ha encantado la imagen que has puesto. Y en lo de la actuación de madona te doy la razón.
    Saludos

    ResponderEliminar
  22. Una historia muy divertida, y muy bien relatada: como pasa del rosa al verde (o morado... o negro) poco a poco, muy sutil, desde las sonrisas que produce al principio, desde la ternura adolescente, hasta la bomba de relojería en el bus. Pobre protagonista. Espero no fuera autobiográfico... o sí, qué leñe! mucho más emocionante historia que la típica del "me pidio para bailar y nos besamos".

    ResponderEliminar
  23. jo pobre chaval con lo de echar la pera jejej a mi tambien me ha venido a la mente con ese final South Park jejej.

    ResponderEliminar
  24. ¿Las palomitas eran dulces o saladas?

    ;-)

    ResponderEliminar
  25. en ese cine, lo único que explotó de puro calor fueron las hormonas! :)

    ResponderEliminar
  26. Buenas tardes Raul.
    Creo que el chaval tuvo un orgasmo interior, por eso, incosnscientemente se dijo- Joder pues si que empezamos bien-, el intuia que tendria que ser exterior, el orgasmo claro.
    Saludos cordiales.
    Jesus

    ResponderEliminar
  27. Hablas en todo momento en tercera persona, en esta ocasión eso le da más ternura al relato.
    A los 14 tiernos años un primer beso es asi, o un sueño o toda una tragedia. jaja
    Pero en el fondo el recuerdo que deja es agradable, a pesar de las torpezas, la inexperiencia y el desconocimiento de las reacciones.
    Lo que aprende uno/a en veinte años eh???? :-)
    Besos.
    P.D: La foto es muy buena.

    ResponderEliminar
  28. jajajaja si es que cosas!!!

    besitos guapo!!!! pero sin radiografías que después de ver la que has puesto aghh!!!

    besitos!!!!

    ResponderEliminar
  29. me pasó algo parecido la primera vez. Lo juro

    ResponderEliminar
  30. ¡Qué buenooooo! 14 años... ¡yo tenía 16! Y me besaron sobre una colchoneta... claro que no tenía esas pulsiones internas; ahora la cosa ha cambiado, jejeje.
    Como tú dices: ILIKEIT, Raúl ;)

    ResponderEliminar
  31. Como vea esa radiografía Rouco Varela te vas a enterar.

    ResponderEliminar
  32. Eso no lo había oído nunca en la vida, alguien que vomite con su primer beso... a no ser que la chica realmente sea... bufff, vaya imaginación, jaja. Besitos.

    ResponderEliminar
  33. Yo tuve una experiencia bastante desagradable también. Tal como yo idealicé mi primer beso gracias a novelitas rosas y peliculitas de Errol Flynn (y cuánto daño nos hicieron!!) no me hizo pensar en una lengua hasta el esófago..
    No me traumaticé de milagro ;)

    ResponderEliminar
  34. ja, ja, ja. Perdona por quedarme con lo cómico, pero todos tenemos muertos en el armario. Traqui.

    ResponderEliminar
  35. pobrecito, ¿qué le pasaría con su primer polvo? estoy intrigada.

    Ahora en serio, buena narración lo de los carrillos inflados de vómito, brutal,

    un saludo,

    lilith

    ResponderEliminar
  36. Siempre ocurren cosas en las nieves y yo no pude ir. Mecachis

    ResponderEliminar
  37. Que bonita historia, aunque si que debía ser fea la chica, para después vomitar jajaja era broma, la verdad es que el primer beso es algo muy especial. Saludos

    ResponderEliminar
  38. pero kién ta contao la historia de mi primer beso??? es muy parecida !! con bus y cine incluidos !! jejeje y con asco tambien jeje, y a los 14 !!! jajaja, me ha gustado mucho la historia !!! espero k vaya bien el verano, saludos !!!

    ResponderEliminar
  39. Una experiencia muy orgánica.. Me recuerda aquel cuento tuyo de la neurona viajera.. jejeje.
    ¡Echaba de menos tus cuentos! Este no defrauda, por supuesto que no..
    Un bico.
    Por cierto, ¿está basado en hechos reales?, perdón, ¿en una experiencia propia quizá?.
    Aisss, pobre, espero que no... Eso es empezar en el tema con muy mal cuerpo...

    ResponderEliminar
  40. tierna y algo asquerosilla tu historia, arghh que revoltijo de estómago, esas ya no eran sólo mariposas revoloteando, jajaja.

    ResponderEliminar
  41. Pobresillo es que siempre la primera vez no es nada gratificante...entre los nervios y la contensión acumulada... pero a la larga uno repite asique o somos masocas o lo vamos perfeccionando...Lo que pueden las mariosas en el estomago...
    Besotes sin lengua por las dudas, jajajajajaja!!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  42. Es una pena. Si hubiese apretado los dientes, al menos le habrían quedado dentro las palomitas. ;)

    Si algún día me lo encuentro en alguna parada de autobús, lo abrazaré, sin duda.

    ResponderEliminar
  43. Pobriño, qué trauma, mimáaaaaaaaaaa. Divertido el relato, pero pasándolo mal por el chico... Y eso que no le gustaba, si le llega a gustar...

    ResponderEliminar
  44. ¡Menuda experiencia:memorable!!!!

    Lo de que el vómito y él salieron del autobús,en ese orden:buenísimo.Igual que lo limpiarse en precario jajaja

    B7

    ResponderEliminar