caperucita y el lobo


el lobo respiraba con dificultad, sudaba condenadamente, al borde de la deshidratación. ni una sola sombra quedaba ya en el bosque, todo fue arrancado de cuajo para la construcción de un futuro macro-centro-comercial. un día se tropezcó con caperucita y su vestido rojo. la temperatura del cánido ascendió entonces hasta más allá del límite. caperucita, compadecida y samaritana, ofreció un poco del agua fresca que llevaba en su cesta al lobo encendido. también llevaba en la cesta, casualmente (cosas más raras se han visto oye), una cortadora de pelo, y no dudó en regalarle una buena afeitada corporal, desde las garras de los pies al último pelo de la cabeza. ella quedó sorprendida al comprobar lo guapo que resultó el lobo, tan afeitadito. él quedó profundamente agradecido, por fin sentía el alivio del frescor (ya estaba convencido de la belleza caperucital desde el primer instante) y así, juntos, huyendo de la tierra seca, fueron en busca del mar. en su arena inmensa podrían enterrar todos los prejuicios.

7 comentarios:

  1. Historias de amor más raras he visto yo. ¿Y debajo de tanto pelo latía un gran corazón?
    Debe de ser como el lobo bueno de Kiko Veneno.

    Me gustó tu reinterpretación del cuento.
    Un saludo
    Marta Uma

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  2. Eres inventor de cuentos de antaño a tu antojo?
    me gusta

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  3. de historias de antaño y cuentos futuros. la cuestión es inventar.

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  4. Recomendación literaria, para que veas otra revisión de un cuento: en el libro "Humo y espejos"de Neil Gaiman, un relato sobre una reina y una princesa....ya me contarás qué te parece.....

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  5. me lo apunto ya mismo. oye, y tiene blog y todo, el amigo neil (traducido) mooola!

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  6. me fascina tu forma de expresarte, y tus cuentos son maravillosos. No has pensado escribir un libro?
    me ha gustado mucho. Un abrazo

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